CONTROL DE LA GESTIÓN DE MANTENIMIENTO
EL PRESUPUESTO DE MANTENIMIENTO
Antes de que empiece un nuevo ejercicio económico (normalmente el año natural) hay que estimar cuánto va a ser el gasto anual de mantenimiento, es decir, confeccionar el presupuesto anual de mantenimiento.
El presupuesto no sólo constituye un instrumento de gestión para el control de la eficacia del mantenimiento sino que, sobre todo, debe ser una herramienta de planificación si se
aprovecha su confección para hacer una profunda reflexión sobre el servicio que debemos implantar:
¿Qué funciones se espera del servicio?
¿Qué medios necesito para realizar dichas funciones?
¿Cuánto suponen estos medios?
¿Qué objetivos (cuantificables) vamos a tratar de conseguir?
¿Cómo vamos a medir los logros?
¿Cómo vamos a controlarlos y hacer el seguimiento de su evolución?
Es una buena ocasión para concretar, por escrito, los acuerdos con producción sobre nivel de servicio a prestar. Sin este preacuerdo una parte importante de la energía de los gestores se perderán en discusiones estériles sobre la eficacia del servicio.
-Previamente se necesita conocer el programa anual de fabricación.
-Para confeccionar el presupuesto, una vez fijados los parámetros antes indicados, se agrupa el gasto en partes o categorías:
- Mantenimiento Ordinario:
- Mantenimiento Correctivo
- Mantenimiento Preventivo-Predictivo
- Mantenimiento Extraordinario:
- Grandes Reparaciones
- Paradas Programadas
- Mejoras técnicas